Protectores antimanchas Fila: cómo elegir el hidro-oleorrepelente adecuado
Respuesta rápida: los protectores hidro-oleorrepelentes de Fila crean una barrera invisible dentro del material (no una película superficial) que impide que el agua y las manchas orgnicas (grasa, vino, aceite, comida) penetren en profundidad. No cambian el color ni el tacto del material, dejan que transpire y facilitan muchísimo la limpieza posterior. Se aplican antes de que aparezca la mancha: son protección preventiva, no un quitamanchas.
Por qué proteger un material poroso
El mármol, el barro, la piedra natural sin pulir o el cemento tienen poros por donde el agua y las grasas se cuelan y se quedan atrapadas. Una vez dentro, cualquier mancha es muchísimo más difícil de sacar. Un protector hidro-oleorrepelente sella esos poros a nivel molecular sin tapar el material, así que sigue transpirando con normalidad.
Protección extrema; apto en superficies en contacto con alimentos
Antes o después de colocar
Pre-colocación (PW10): se aplica al reverso o antes de asentar la baldosa absorbente, para que las sales del mortero no migren a la superficie.
Post-colocación, antes de estrenar: el resto de protectores de esta tabla, sobre el material ya limpio y seco, antes de usar el espacio con normalidad.
Renovación del tratamiento: con el paso de los años, conviene repetir la aplicación, sobre todo en zonas de mucho tránsito o exterior.
Efecto natural o efecto mojado/tonalizante
La mayoría de estos protectores son invisibles y no cambian el aspecto del material (MP90, W68, WET ECO, PW10). STONEPLUS y Wet Stone Eco son tonalizantes: intensifican ligeramente el color y, en el caso de Wet Stone, añaden un brillo húmedo muy buscado en piedra rústica y exteriores.
Preguntas frecuentes
¿Un protector hidro-oleorrepelente hace la superficie totalmente inmancha_ble?
No, pero retrasa mucho la penetración de la mancha, dando tiempo a limpiarla antes de que cale. Cuanto antes se limpie el derrame, mejor resultado.
¿Se puede aplicar sobre un material ya manchado?
El protector no elimina manchas existentes: primero hay que limpiar a fondo (por ejemplo con un limpiador adecuado o un quitamanchas específico) y después aplicar el protector sobre la superficie limpia y seca.
¿Cuánto dura la protección?
Depende del material y del tránsito, pero de forma orientativa entre uno y varios años. En zonas de mucho uso conviene revisar el efecto perlé-repelente periódicamente y renovar si el agua deja de formar gotas.