Zócalo Albarracín Blanco - remate limpio entre pared y suelo, dentro y fuera

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Zócalo Albarracín Blanco - remate limpio entre pared y suelo, dentro y fuera

Zócalo Albarracín Blanco: el remate que da por terminada la obra

Un espacio sin remate en la unión entre pared y suelo luce inacabado por bien que esté hecho todo lo demás, y esa junta abierta acaba siendo la vía de entrada de la humedad al pie del muro. Este zócalo de hormigón cierra el encuentro con una pieza de 40 × 2,5 × 7,5 cm en color blanco, válida tanto en interior como en exterior.

✅ Ventajas principales

  • Protege la base de las paredes: evita daños por humedad y salpicaduras en el arranque del muro.
  • Blanco versátil: encaja con cualquier estilo de decoración y con cualquier tono de pavimento.
  • Materiales de alta calidad: hormigón duradero, muy por encima de un rodapié de fibra o de PVC.
  • Interior y exterior: una sola referencia para rematar el salón y el porche con la misma línea.

🏗️ Aplicaciones recomendadas

  • Remate de paredes en salones, dormitorios y pasillos.
  • Arranque de muros en porches y terrazas cubiertas.
  • Protección de la base del muro en zonas de fregado frecuente.
  • Unión entre pavimento y paramento en reformas.

📋 Ficha técnica

  • Dimensiones: 40 × 2,5 × 7,5 cm.
  • Peso: 1,65 kg por pieza.
  • Material: hormigón de alta calidad.
  • Color: blanco.
  • Uso: interior y exterior.

🧰 Colocación

  1. Limpia el arranque del muro y comprueba que esté seco y sin restos de mortero.
  2. Aplica adhesivo cementoso con llana dentada por el dorso de la pieza.
  3. Empieza por las esquinas vistas y avanza hacia las zonas ocultas.
  4. Deja una junta de 2-3 mm entre piezas y presiona sin golpear el canto superior.
  5. Corta los remates con radial y disco de diámante, en húmedo.
  6. Rejunta y limpia el frente antes de que el material endurezca.

📦 Formatos disponibles

  • 40 × 2,5 × 7,5 cm en color blanco.
  • Venta por unidad.

💡 Consejo del profesional: no pegues el zócalo apoyado a hueso contra el pavimento. Deja 2-3 mm de junta elástica entre el zócalo y el suelo y sellalá después: el pavimento dilata con el calor y, si no tiene por dónde moverse, empuja el zócalo y lo despega o lo parte por el centro.